lunes 21 de abril de 2008

sábado 21 de abril de 2007

Después que los arqueólogos han confirmado que un tramo descubierto en mil novecientos noventa y ocho pertenece a la única construcción humana que puede ser vista desde la luna, la Gran Muralla China tiene pues siete mil doscientos kilómetros de longitud, quinientos más de lo que se pensaba.
El tramo adicional se encuentra en una zona desértica de la región autónoma noroccidental de Xin Jiang. Luo Zhewen, presidente de la Sociedad China de Patrimonio Cultural y máxima autoridad en lo que a la Gran Muralla se refiere, asegura que el tramo descubierto hace tres años pertenece sin duda alguna al muro defensivo que atraviesa China de este a oeste.
La muralla del tramo de Lop Nur –construida con grava amarilla y ramas de jara- tiene entre uno y tres metros de altura. Algunas porciones han desaparecido y otras están cubiertas por la vegetación propia de zonas áridas.
Vestigios de otras secciones de la Gran Muralla China
Para la construcción de la porción de la Gran Muralla localizada en el este de China se utilizó ladrillo, mientras que para la mayor parte de los tramos en las regiones occidentales se recurrió a tierra amarilla y ramas de jara.
Según Luo Zhewen, presidente de la Sociedad China de Patrimonio Cultural, el objetivo de la muralla en la región norocccidental de Xin Jiang era proteger a los comerciantes que recorrían en camello la llamada Ruta de la Seda, ya que la construcción corre paralela a ella.
Algunos expertos aseguran que la sección recién descubierta de la Gran Muralla China NO será la última, pues a lo largo del río Kong Que, pueden verse algunas torres de vigilancia que llegan hasta el sudoeste de Xin Jiang, casi en la frontera con Pakistán.
Un impresionante sistema defensivo
La Gran Muralla China es una construcción defensiva edificada hace unos dos mil años y renovada en numerosas ocasiones, durante las dinastías posteriores a la del emperador Qin Shi Huang, quien NO sólo unificó China, sino que ordenó enlazar diferentes murallas ya existentes, para dar forma al actual monumento.
Esta magnífica obra arquitectónica pertenece, por supuesto, al Patrimonio de la Humanidad, por acuerdo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Los registros históricos señalan que el emperador Wudi, de la dinastía Han, movilizó a seiscientos mil obreros para construir una muralla entre Dun Huang y Yanzé, región que hoy se conoce como Lop Nur, donde fue ubicado el tramo adicional (hasta ahora desconocido) de la Gran Muralla Chin
La gran muralla China se somete a un chequeo
Este mes de abril, el Gobierno de Beijing iniciará la que será la mayor investigación sobre la Gran Muralla. Estudio que se prolongará durante dos años y que tratará de averiguar, incluso, cuánto mide realmente esta construcción.
Joseba VIVANCO
El Muro de los 10.000 li». Así es como los propios chinos conocen a la Gran Muralla, y todo porque cada «li» equivale a 500 metros y se calcula que la distancia de esta enorme barrera es de 6.700 kilómetros, aunque ni siquiera se sabe con exactitud. Conocer esa medida es sólo uno de los interrogantes que la Administración China de Herencia Cultural y la Oficina Estatal de Cartografía quieren despejar en el marco de un ambicioso estudio sobre esta obra incluida entre las Siete Maravillas del Mundo. Tras revisar en 2005 la altura exacta del monte Everest, ahora le toca a la Gran Muralla.
Esta iniciativa parece responder al repentino interés de los gobernantes chinos por salvaguardar un preciado bien cultural, catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987 y que hasta el pasado otoño no contaba con ninguna norma de protección en su propio país. Hace dos años, cien metros de la muralla sucumbieron al paso del pavimento de una carretera y una multitudinaria fiesta rave causó graves daños en el monumento. Las visitas turísticas no autorizadas a zonas de la muralla y la amenaza de los graffitis y pintadas, han sido dos peligros más de la globalización que las autoridades han querido atajar a base de fuertes multas a quien dañe lo, por otra parte, poco que queda de la histórica construcción iniciada por la dinastía Qin en el año 221 antes de Cristo. Se calcula que del trazado original sólo queda en pie un 20%; otro 30% lo está en malas condiciones, y el resto casi ha desaparecido por completo -hasta el mismísimo Gengis Khan puso su granito en ello-. Y es que esta desprotegida joya del patrimonio mundial no se libra ni de los expoliadores que utilizan sus piedras y ladrillos para construir viviendas como legado tardío del régimen de Mao y sus aspiraciones autárquicas.
Todo comenzó hace más de 2.000 años
Hacer frente a las incursiones de los temidos bárbaros hace más de dos mil años. Ese fue el origen de la construcción de esta barrera que inició la dinastía Qin -cuyo emperador era protegido por los conocidos guerreros de terracota descubiertos en 1974- y que consistió en restaurar muros anteriores originales de la época de los Reinos Combatientes. Los 4.800 kilómetros que él delimitó, otra dinastía, la de los Han, los alargó hasta el desierto del Gobi, ya en Mongolia, para atajar la expansión de los hunos de Atila. Pero fue la dinastía Ming, enfrentada a los mongoles, la que introdujo varios siglos más tarde los ladrillos que hoy conocemos y la que verdaderamente definió la silueta que ahora queda, porque hasta entonces el muro estaba hecho de tierra batida. Fue hacia 1644, con la llegada de la dinastía Qing, con la que se pone fin a las obras y comienza su paulatino abandono, en total, esos calculados 6.700 kilómetros que separan, arbitrariamente, las tierras aptas para la agricultura de las que sólo se dedicaban al pastoreo.
Voltaire le concedió una categoría superior incluso a la de las pirámides de Egipto. John Barrow, fundador de la prestigiosa Royal Geographical Society de Londes, aseveró en su día que con los materiales empleados en su construcción se podría elevar un muro que diera diez veces la vuelta a la Tierra por la línea ecuatorial.
Asombró a Europa, no a Asia
Curiosamente, como escribe la directora de la Escuela de Estudios de Asia Oriental, Dolors Folch, en un artículo en la revista ``Historia'' de National Geographic, aquella titánica construcción no debió de sorprender a los autores históricos de la época porque apenas le dedicaron un par de líneas antes del siglo XIII. Ni siquiera el propio Marco Polo la menciona. Fue a partir del siglo XVII cuando los libros europeos, que no los asiáticos, comienzan a forjar su esplendor. Y fueron sus imágenes llegadas de la mano del jesuíta Athanasius Kircher en su ``China ilustrada'' las que ligaron de manera definitiva China a la imagen de la Gran Muralla
Reverenciada en Occidente, no tan bien vista en el propio país anfitrión. Según desvela Dolors Folch, «símbolo tanto del despotismo y crueldad como del fracaso mismo de las dinastías que la habían levantado, la Gran Muralla fue labrándose en la literatura popular una reputación de dolor y muerte». Evidencia de ello son los templos dedicados en su trazado a la figura de Meng Jiang, una joven viuda que, la leyenda cuenta, perdió a su esposo condenado a trabajar en la muralla y a la que sólo su llanto le devolvió su cuerpo sin vida al desplomarse todo un tramo del muro. Hijos arrancados de sus familias, esqueletos de decenas de miles de muertos mezclados con los cimientos de la magna obra... Se dice, aunque quizá sea otro mito más, que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas a la construcción de la Gran Muralla.
desde el espacio no se ve a simple vista como da por verdadero hasta el «trivial"
Si los terrícolas podían ver los llamados canales de Marte, era lógico que los marcianos pudieran ver la Gran Muralla China, la mayor construcción jamás emprendida por el ser humano. Quizá esa creencia fue la que llevó a un escritor viajero, Richard Halliburton, a escribir en 1938 el libro ``Second Bool of Marvels'', en el que afirmaba que el vasto muro que surca miles de kilómetros en territorio chino era la única construcción humana visible desde la Luna. Una aseveración fraguada como verdad con el paso del tiempo, que incluso juegos tan populares como el ``Trivial'' elevan a categoría de `verdadero' y que para nada responde a la verdad. Es más, hablamos de una muralla de apenas una anchura mayor que una carretera -un ojo humano es capaz de ver un objeto de unos 10 metros a una distancia de 36 kilómetros-, del mismo color del suelo que la rodea y que ni siquiera el novedoso buscador Google Earth lo tiene fácil para dar con ella.
En la enciclopedia Wikipedia podemos encontrar una amplia argumentación de cómo desde el propio Neil Armstrong a los `residentes' de la Estación Espacial Internacional (ISS) confirman que contemplar desde el espacio a ojo desnudo la Gran Muralla es imposible. Ni siquiera el taikonauta chino, primero en la historia, Yang Liwei atestiguó haberla visto en su vuelo orbital en octubre de 2003, y eso que era uno de sus cometidos. Incluso el Ministerio de Educación chino ordenó la revisión de los libros de texto que hicieran referencia al tema.
El astronauta William Pogue creyó haberla visto desde el Skylab IV (1976), aunque se percató de que lo que observaba era el Gran Canal de China, próximo a Beijing; sí contempló la Gran Muralla, pero con binoculares, como podía ver otras `proezas' humanas. El citado Neil Armstrong, primer humano en pisar suelo lunar, comentó: «No creo que, por lo menos con mis ojos, hubiera alguna construcción humana visible para mí. No he conocido a nadie que me haya dicho que ha visto la Muralla China desde la órbita terrestre (entre los 160 y 320 kilómetros por encima de la Tierra). Le he preguntado a mucha gente que ha orbitado otras veces sobre China durante el día en la Estación Internacional, y aquéllos con los que he hablado no la han visto».
Otros, como el veretano astronauta Eugene Cernan, defienden que es posible verla sin mediar instrumentos. Hasta el satélite Proba de la Agencia Espacial Europea, que orbita a 600 kilómetros, captó en mayo de 2004 la imagen de un segmento de dicha construcción. Pero hace sólo unas fechas, un grupo de investigadores del Instituto de la Fotoelectricidad de la Academia China de las Ciencias aclaró que puede ser divisada por satélites, pero no por el ojo humano. J.V.
50.000
euros es la multa máxima que desde finales del año pasado imponen las autoridades a quien organice actividades comerciales en los tramos de la muralla cerrados a los turistas o realice pintadas o graffitis como los que abundan en las zonas más visitadas.
Aunque se construyo en varias etapas, la primera etapa fue construida por instrucciones de Qin Shi Huangdi, también Shi Huangdi, o Ts’in She Huang-Ti (259-210 a.C.), primer emperador de China y fundador de la dinastía Ch’in.
Se habla de 400.000 personas laborando en la construcción durante el reinado de Qin Shi Huanti y sus descendientes, no obstante, la Gran Muralla siguió creciendo durante mas de 1500 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región, Los gobernantes de la dinastía Han, siguieron conservando y alargando la muralla. Su construcción cesó definitivamente en el siglo XVII durante el predominio de la dinastía Ming.
Al parecer utilizando a esclavos y reclutas como mano de obra. Se llevo a cabo esta gran obra, en los primeros relatos de jesuitas que visitaron el lugar se habla de lo cruel y despiadado del trato a los esclavos, decían que si quedaba un hueco por donde pudiera pasar un clavo, sus cabezas rodaban por el suelo frente a todos los demás reclutas para que así estuvieran advertidos.
Tambien existen leyendas de las viudas que tenían que llorar la muerte de sus esposos que principalmente morían por el interminable esfuerzo y por los malos tratos de los vigilantes, por ejemplo la de la viuda -Chiag Un esperaría diez años el regreso de su esposo, hasta que, en un arranque de valor, fue a buscarlo. Los soldados que montaban la guardia le contestaron, riendo, que su esposo había muerto, y que si quería verlo de nuevo tenia que demoler la muralla ella sola. Entonces se dirigió llorando hacia los dioses y lloro tanto y tanto que las lagrimas socavaron el pie de la muralla y esta se derrumbo, apareciendo entre las piedras el cuerpo de su esposo.
Se dice que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas en la construcción de la Gran Muralla y que muchos de los cuerpos de los obreros que murieron, añaden documentos históricos, sirvieron para amortizar el peso de las piedras. La Gran Muralla, que atraviesa montañas y ríos, sigue siendo una de las grandes maravillas del mundo y muchas de las piedras que se emplearon en su construcción miden más de dos metros y sobrepasan la tonelada de peso.
Los historiadores hacen referencia a grabados en los que se describen a grupos de obreros llevando las piedras en los hombros y a carretas de burros arrastrando pesadas cargas. Según los expertos, con el número de piedras y lozas empleadas en la construcción de la Gran Muralla se podría haber erigido una muralla de cinco metros de alta y un metro de ancho alrededor de la Tierra.
La parte más famosa de la Gran Muralla, que se encuentra cerca de Beijing, en la localidad conocida como Badaling, fue construida durante la dinastía Ming (1368 a 1644 D.C) y es considerado patrimonio de la Humanidad.
El muro tenia una altura de siete u ocho metros, llegando a diez en algunos puntos con una anchura de siete metros en la base y seis en la cresta, los pisos eran a base de una mezcla de piedra y un mortero compactados con rodillos hechos con troncos de árbol en cuatro o seis capas, se ponían torres a unas distancias regulares según la inclinación del terreno, estas tenían unas terrazas para hacerse señales ópticas de una a otra, los pisos se pavimentaron y tenían muy buena circulación, también evitaron las escaleras y pusieron rampas, lo que nos dice que se utilizaba como vía de comunicación
Fue utilizada para trasladar personas y armamentos a gran velocidad de un lado a otro, también se transportaron caravanas que iban desde las enormes ciudades chinas hasta el golfo pérsico y desde quí a los puertos del mediterráneo oriental, de esta manera tenían acceso a los mercados europeos.
El nuevo régimen chino muy atento a los símbolos del pasado considerados como símbolos de la creatividad y del sufrimiento popular, pero absorbido por problemas más importantes, no ha sido considerado entre sus objetivos más importantes la reconstrucción de la muralla.Los trabajos parciales efectuados hasta ahora se han concentrado en tres puntos principalmente: los pasos de shan-hai Kuan y de Chia-Yu Kuan y el fuerte de Ba-Da Ling.
Dicen los chinos que su gran muralla es la única construcción terrestre visible desde la luna. Es mucho afirmar, porque los astronautas que han ido a la luna no lo han confirmado.
Por sus dimensiones la gran muralla nos dice que es una construcción para defensa por excelencia aunque como barrera dejo que desear ya que cumplió su función solo con bandoleros que venían desde lejos, pero cuando se trataba de ejércitos bien organizados esta fue rápidamente superada.
En un articulo de internet dice que expertos chinos han descubierto recientemente que la Gran Muralla es 300 años más antigua de lo que se pensaba, y que su primera construcción se remonta a más de 2500 años, informaron los investigadores.
Hasta ahora, los expertos declaraban que la Gran Muralla había sido construida durante el reinado del Emperador Qin Shihuang (221 a 207 AC), uno de los más famosos monarcas chinos, pero acaban de encontrar restos de la Gran Muralla en la provincia de Shandong (noreste), donde gobernó la dinastía Qi (770-476 A.C). La parte de la Gran Muralla construida bajo el reino de Qi empieza en un pequeño pueblo del Condado de Changqing, en la provincia de Shandong, y sigue hasta el mar, donde termina cerca de la ciudad de Qingdao, recorriendo un total de 620 kilómetros.
Según los estudios, este tramo de la muralla tenía 12 desfiladeros, nueve puertas, 50 torres y 12 faros, y se tardó 170 años en su construcción, para fortificar el sur del reino de Qi. La fuente agregó que el Estado de Qi era uno de los más poderosos de su época y que mandó construir la primera parte de la Gran Muralla para protegerse de otros siete reinos con los que combatía por la hegemonía de la nación, y que eran Chu, Yan, Han, Zhao, Wei y Qin.
Tambien en otro articulo, decía que existe otro tramo que pertenece a la muralla y que no se había descubierto. El tramo adicional se encuentra en la zona desértica de Lop Nur, en la región autónoma noroccidental china de Xinjiang, hasta ahora conocida por ser el lugar elegido por el Gobierno de Pekín para realizar pruebas nucleares.
El presidente de la Sociedad China de Patrimonio Cultural y máxima autoridad en lo que a la Gran Muralla se refiere, Luo Zhewen, asegura que el tramo pertenece "sin duda alguna" al muro defensivo que atraviesa China de este a oeste, ya que consiste en la muralla de la ciudad y las torres de vigilancia, formando un completo sistema defensivo.
Dicha muralla es idéntica a las secciones del paso Jiayu y del paso Yumen en términos de estilo y funciones arquitectónicas, aunque el tramo recién encontrado fue construido con grava amarilla y ramas de jara.
La Muralla China
El Imperio es eterno, pero el emperador vacila y se tambalea; dinastías enteras se derrumban y mueren en un solo estertor. De esas batallas y esas luchas no sabrá nada el pueblo; es como el retrasado forastero que no pasa del fondo de una atestada calle lateral, mientras en la plaza central están ejecutando al rey. Hay una parábola que describe muy bien esta relación. El emperador- así dicen- te ha enviado a ti, el solitario, el mas miserable de sus súbditos, la sombra que ha huido a la mas distante lejanía, microscópica ante el sol imperial; justamente a ti, el Emperador te ha enviado un mensaje desde su lecho de muerte. Hizo arrodillar al mensajero junto a su cama y le susurró el mensaje al oído; tan importante le parecía, que se lo hizo repetir. Asintiendo con la cabeza, corroboró la exactitud de la repetición. Y ante la muchedumbre reunida para contemplar su muerte -todas las paredes que interceptaban la vista habían sido derribadas, y sobre la amplia y alta curva de la gran escalinata formaban un círculo los grandes del Imperio-, ante todos ordenó al mensajero que partiera. el mensajero partió en el acto; un hombre robusto e incansable; extendiendo primero un brazo, luego el otro, se abre paso a través de la multitud; cuando encuentra un obstáculo, se señala sobre el pecho el signo del sol: adelanta mucho más fácilmente que ningún otro. Pero la multitud es muy grande: sus alojamientos son infinitos. Si ante él se abriera el campo libre, como volaría, que pronto oirías el glorioso sonido de sus puños contra tu puerta. Pero en cambio, que vanos son sus esfuerzos: todavía está abriéndose paso a través de las cámaras del palacio central; no acabará de atravesarlas nunca; y si terminara, no habría adelantado mucho; todavía tendría que cruzar los patios; y después de los patios el segundo palacio circundante; y nuevamente las escaleras y los patios; y nuevamente un palacio, y así durante miles de años; y cuando finalmente atravesara la última puerta -pero esto nunca, nunca podría suceder- todavía le faltaría cruzar la capital, el centro del mundo, donde su escoria se amontona prodigiosamente. Nadie podría abrirse paso a través de ella, y menos aún con el mensaje de un muerto. Pero tu te sientas junto a tu ventana, y te lo imaginas cuando cae la noche.
La Gran Muralla también llamada el Largo Muro de los 10.000 li, fue creada a partir de tramos existentes construidos en el período de los Estados Combatientes, como frontera ante las invasiones de los pueblos del norte y como línea de demarcación entre el pueblo chino y los pueblos bárbaros sin cultura.
Para su realización se utilizaba a esclavos y reclutas como mano de obra.Se dice que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas en la construcción de la Gran Muralla y que muchos de los cuerpos de los obreros que murieron, añaden documentos históricos, sirvieron para amortizar el peso de las piedras.
Realmente, la Gran Muralla es una serie de murallas construidas y reconstruidas por diferentes dinastías durante más de 1.000 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región,Por todo su aparente eternidad, la Gran Muralla es un emblema de la evolución de China. Construida en varias etapas, la primera por indicación de Qin Shi Huangdi, también Shi Huangdi, o Ts'in She Huang-Ti, primer emperador de China y fundador de la dinastía Chin.
Tiene más de 2,000 años de antigüedad, pero la Gran Muralla China permanece como una de las grandes maravillas del mundo. Muchas de las piedras que se emplearon en su construcción miden más de dos metros y sobrepasan la tonelada de peso.Extendiéndose por más de 6,000 kilómetros, desde las montañas de Corea hasta el Desierto de Gobi, atravesando montañas y ríos, fue construida inicialmente para proteger un antiguo imperio chino de las tribus que merodeaban por el norte. Pero con el tiempo se ha convertido en algo mucho mayor, una bendición para el comercio y la prosperidad y, finalmente, en un símbolo del ingenio y la voluntad del pueblo chino. A medida que la muralla atravesaba las tierras de China, sus constructores se vieron obligados a depender de los materiales locales. Gran parte de la muralla Qin fue construida con piedras colocadas unas sobre otras, pero donde las piedras eran escasas, los ingenieros construyeron la muralla con capas de tierra compactada. El proceso de apisonamiento de la tierra empezaba con un simple marco de madera. Los obreros llenaban el marco con tierra suelta, la cual entonces era apisonada formando una capa compacta de 10 centímetros de espesor. El proceso se repetía capa tras capa y la muralla se iba levantando lentamente 10 centímetros cada vez.
La Gran Muralla fue uno de las obras públicas monumentales de Qin Shi Huang, entre las cuales se encontraban vastos sistemas de irrigación. Pero su proyecto más asombroso, además de la Muralla, fue su propia Gran Tumba, en la cual trabajaron 700.000 obreros durante 34 años. La tumba, descubierta a mediados de la década de 1970, es realmente un palacio subterráneo, diseñado como una réplica en miniatura del reino Qin, con ciudades a escala, ríos de mercurio, cielos decorados con joyas, y un ejército de 7.000 guerreros de terra-cota para defenderlo.
Es sin duda una de las experiencias que más he han sorprendido hasta ahora. Andar por la Gran Muralla es para los chinos algo que no pueden dejar de hacer antes de morir, para los occidentales como nosotros es una experiencia inigualable.
A mi personalmente me sorprendió la majestuosidad de la muralla por su longitud y por su arquitectura. La zona de la muralla que nosotros visitamos está cerca de Beijing y cruza una sierra con varias montañas. Todo ello hace de la Muralla una obra de ingeniería impresionante. Es casi imposible creer que se construyeran 5.000 kilómetros de muralla por miedo a los mongoles.
La realidad es que la Muralla China sólo tuvo una finalidad preventiva y nunca vivió la invasión de los temidos ejércitos de Mongolia
No eres un hombre hasta que no hayas ido a la Gran Muralla. Así lo dice un viejo proverbio Chino, y quién eres tu para estar en desacuerdo? Con tan sólo 6.437 km, la Muralla es la estructura más larga nunca antes construída, aunque la creencia de que se ve desde el espacio exterior es una leyenda urbana. Es una de las atracciones turísticas más imponentes de la historia y no hay ningún viaje completo al oriente lejano sin una caminata a lo largo de una de tantas secciones de sus murallas escarpadas. Originalmente construída para ahuyentar a las tribus nómadas del norte, hoy en día la Muralla pone a prueba las extremidades de los turistas de todo el mundo. Ve con unos amigos fornidos, bastantes botellas de agua, unos cuantos frascos de protector solar y mídete en el desafío de caminatas por excelencia. ¿Quieres hacerlo?
La Gran Muralla China
Construida en varias etapas, la primera por indicación de Qin Shi Huangdi, también Shi Huangdi, o Ts'in She Huang-Ti (259-210 a.C.), primer emperador de China y fundador de la dinastía Ch'in. Se habla de 400.000 personas trabajaron en la construcción durante el reinado de Qin Shi Huanti y sus descendientes, no obstante, la Gran Muralla siguió creciendo durante mas de 1500 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región, Los gobernantes de la dinastía Han, siguieron conservando y alargando la muralla. Su construcción cesó definitivamente en el siglo XVII durante el predominio de la dinastía Ming.Para su realización se utilizaba a esclavos y reclutas como mano de obra, en los primeros relatos de jesuitas que visitaron el lugar, se habla de lo cruel y despiadado del trato a los esclavos. Los historiadores hacen referencia a grabados en los que se describen a grupos de obreros llevando las piedras en los hombros y a carretas de burros arrastrando pesadas cargas.
Se dice que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas en la construcción de la Gran Muralla y que muchos de los cuerpos de los obreros que murieron, añaden documentos históricos, sirvieron para amortizar el peso de las piedras. La Gran Muralla, que atraviesa montañas y ríos, sigue siendo una de las grandes maravillas del mundo y muchas de las piedras que se emplearon en su construcción miden más de dos metros y sobrepasan la tonelada de peso.
La parte más famosa de la Gran Muralla, que se encuentra cerca de Beijing, en la localidad conocida como Badaling, fue construida en 1381, durante el reinado del emperador Hongwu, de la dinastía imperial Ming (1368-1644), la sección de Jiumenkou tiene 1 704 metros de longitud y ha sido reparada y restaurada muchas veces. El muro tiene una altura de siete a ocho metros, llegando a diez en algunos puntos con una anchura de siete metros en la base y seis en la cresta, los pisos eran a base de una mezcla de piedra y un mortero compactados con rodillos hechos con troncos de árbol en cuatro o seis capas.Se ponían torres a unas distancias regulares según la inclinación del terreno, estas tenían unas terrazas para hacerse señales ópticas de una a otra, los pisos se pavimentaron y tenían muy buena circulación, también evitaron las escaleras y pusieron rampas, lo que nos dice que se utilizaba como vía de comunicación.
El motivo principal de la construcción de la Muralla China fue para defenderse de los ataques nómadas de los pueblos del norte y fue utilizada para trasladar personas y armamentos a gran velocidad de un lado a otro, también se transportaron caravanas que iban desde las ciudades chinas hasta el golfo pérsico y desde aquí a los puertos del mediterráneo oriental, de esta manera tenían acceso a los mercados europeos.
La Gran Muralla también llamada el Largo Muro de los 10.000 li, fue creada a partir de tramos existentes construidos en el período de los Estados Combatientes, como frontera ante las invasiones de los pueblos del norte y como línea de demarcación entre el pueblo chino y los pueblos bárbaros sin cultura. Con una extensión de 6.500 km abarca siete provincias, desde el mar de Bohai al desierto de Gobi.
La Gran Muralla China (chino tradicional: 長城, chino simplificado: 长城, pinyin: Cháng Chéng, "Larga fortaleza") es una antigua fortificación china construida para proteger el imperio de China desde el siglo III adC de los ataques de los nómadas xiongnu de Mongolia y Manchuria. El principal propósito del muro no era de impedir que fuera atravesado, sino más bien el impedir que trajeran caballos con ellos.

Vista general de la Gran Muralla en el tramo de Badaling.
La muralla es extraordinariamente larga, con 7.300 km de este a oeste, desde el paso de Shanghai, cerca de Bohai (Golfo de Zhili) hasta el Paso de Jiayu (en la actual provincia de Gansu). Sin contar sus ramificaciones y construcciones secundarias, ésta cubre 6.400 km desde la frontera con Corea al borde del río Yalu hasta el desierto del Gobi, abarcando siete provincias.
La Gran Muralla está formada por una serie de murallas construidas y reconstruidas por diferentes dinastías durante más de 1.000 años.